Tango

Elementos rítmicos del Tango

El discurso rítmico del acompañamiento en el tango se sostiene sobre la combinación de dos elementos primarios: el Marcatto y la Síncopa.

Estos elementos rítmicos se contraponen por contraste de textura dentro de un entretejido contrapunto armónico-rítmico sobre el cual se construye el acompañamiento de la melodía en los Tangos. De alguna forma se puede decir que, mientras el Marcatto propone una marcación rítmica que «empuja» o estimula al avance del pulso (tempo), la Sincopa interrumpe el discurso lineal del pulso (pareciera que lo frena o lo retiene momentáneamente) renovando la dinámica del discurso por generación de contraste.

Variantes tímbricas del Marcatto

El «marcatto en 4», como se le dice en la jerga, es básicamente la marcación sostenida del pulso o tempo del compas sobre los acordes. En el tango no hay instrumentos de percusión que lleven el ritmo, por lo cual son los instrumentos armónicos (piano, guitarra y bandoneón) que se encargan de esto.

A pesar de su simplicidad, existen muchas variantes de marcatto, pero esta variedad radica en el timbre y la articulación del ataque.

Variantes rítmicas de la Sincopa

Por su parte, la síncopa se puede presentar con algunas leves variantes rítmicas, pero todas estas comparten una distribución de los registros grave y agudo bien definidos:

Contrapunto armónico-rítmico

Como decíamos, el discurso de acompañamiento en Tango va intercalando compases con distintas combinaciones de marcatto y síncopa

Trabajar por separado cada uno de los elementos rítmicos del Tango sobre una armonía de I y V (Am y E7).

Acompañamientos de ejemplo

Transcripción de acompañamiento del tango «Mano a mano» de Carlos Gardel donde encontramos predominancia de marcatto en 4

Arreglo de acompañamiento sobre el tango «Duelo criollo» donde se aplican los modelos de marcatto y sincopa alternadamente

Arreglo de acompañamiento del tango «Caminito» donde se utilizan todos los elementos rítmicos planteados (marcatto, sincopa y arpegios).