Las Guardias del Tango

El Tango es un fenómeno cultural complejo… como pudimos leer en la primera clase, es la manifestación del encuentro entre la gran inmigración europea y los primeros habitantes de nuestro país. 

Nuestra organización de la materia estará situada sobre una linea temporal en la historia del desarrollo del Tango. Desde sus orígenes hasta la actualidad, el tango fue mutando en su composición, forma y estructura, así como su lenguaje musical y características de estilo.

Vamos a dividir esta linea evolutiva en tres períodos (los años son aproximados, redondeados en cero para simplificar, pero no son taxativos):

  1. La Guardia Vieja (1880-1920)
  2. La Guardia Nueva (1920-1960)
  3. La Guardia Contemporánea (1960 – hasta la actualidad)

Son varios los elementos que tenemos que tener en cuenta para identificar cada período (sintetizados en el cuadro sinóptico a continuación). Pero a grandes rasgos podemos decir que cada período está enmarcado estéticamente con la música académica europea: Clasicismo, Romanticismo e Impresionismo y Siglo XX. Estos marcos estéticos tienen que ver con los elementos del lenguaje musical propios de cada período, que seguramente vean en ciclo superior con Historia de la Musica. Tal vez les parezca lejano y no encuentren la relación entre la música de Mozart o Beethoven, pero la realidad es que toda nuestra musica popular utiliza los mismos elementos de la música europea, pero con la influencia de lo autóctono y local.

Los músicos y referentes de cada período del tango también tienen características diferentes. Los primeros músicos «orejeros» de la Guardia Vieja, sin formación académica, que trajeron junto con sus instrumentos las canciones y danzas tradicionales de cada país de origen, no sabían leer ni escribir música, tocaban «de oído». Hacia 1880, la música se transmitía oralmente y se componía en forma intuitiva por medio de la improvisación en reducidos grupos instrumentales de violín, flauta y guitarra, en un principio, y bandoneón, que se incorpora alrededor de 1910.

Estas primeras composiciones porteñas, despojadas de tecnica y virtuosismo en una simple melodía acompañada, tenían un ritmo, muy distinto al que conocemos hoy, llamado «habanera«, el cual fue mutando hacia el «marcatto» característico del género.

La Guardia Nueva encuentra en una nueva generación de músicos con formación académica que llevan al tango hacia una evolución instrumental. Con la formación del clásico Sexteto Típico (dos violines, dos bandoneones, piano y contrabajo), organizados alrededor de la figura del director, se abre un nuevo mundo de posibilidades sonoras a través del lápiz del arreglador orquestal, que empezará a escribir nota por nota.

Con la aparición en Guardia Contemporánea de la amplificación eléctrica para los instrumentos desaparecen las orquestas para dar paso a grupos reducidos, que plantearan un nuevo lenguaje apoyado en el virtuosismo y una estética moderna del sonido.