El Sainete

En el ámbito del teatro se estila dividir las obras en dos grandes grupos: los géneros mayores (tragedia, drama y comedia) y menores (auto sacramental, sainete y entremés). Los primeros son representaciones complejas, divididas en varios actos, mientras que los segundos se componen generalmente de un sólo acto y duran un tiempo reducido.

Originalmente, el sainete español surge en el siglo XVIII como una pieza dramática jocosa en un acto, de carácter costumbrista y popular, que se representaba durante el intermedio o al final de una función para complementar al espectáculo principal.

Las características fundamentales del género son mostrar una expresividad ligera representada en un ambiente popular y sumamente realista. Poseía además un valor documental mostrando fielmente cómo se vivía y pensaba en una determinada sociedad y sobre todo, mostraba la importancia de identificarse con la patria y unirse a otros en un mismo fervor nacionalista.

Por otro lado, eran obras que carecían de artificios en el escenario debido a que se consideraban de menor envergadura que las obras grandes. Pero esto si bien los volvía más simples, también los acercaba más al pueblo y los hacía verse más espontáneos y frescos.

Con el paso del tiempo el sainete fue incorporando elementos de otros géneros como la zarzuela y el melodrama, combinando humor, moralidad, cantos y bailes.

El Sainete Criollo

En Argentina, el sainete combinado con las formas del circo, dio como resultado una modalidad original conocida como «sainete criollo«. El sainete criollo se caracterizó por reflejar las costumbres de la vida en los conventillos, agregando a los elementos humorísticos un conflicto sentimental y una acción trágica. Esta forma teatral se afianzó durante la década de 1920. En esta época se destacaron autores como Carlos M. Pacheco, Alberto Vacarezza, Florencio SánchezGregorio de Laferrere y Roberto Payró


El grotesco criollo

El grotesco criollo es un subgénero dramático cultivado en la Argentina. Su creación es atribuida al director teatral y dramaturgo Armando Discépolo, con su obra majestuosa y popular conocida como Mateo. En su seno confluyen desde el grotesco italiano hasta el sainete criollo.


El conventillo de la Paloma, de Alberto Vacarezza