Piano Sonata #1

Esta primera sonata para piano de tres movimientos tiene como eje unificador el concepto de “Bitonalidad“, el cual la atraviesa a lo largo de sus tres movimientos: Allegro – Lento – Presto. Con características particulares en cada uno de ellos, se observan superposiciones armónicas y melódicas en la búsqueda de cierta ambigüedad tonal que es la característica principal de la obra.

I – Allegro

El primer movimiento de la obra está estructurado en forma sonata (exposición bitemática A y B, desarrollo y re-exposición), donde se plantea una organización armónica construida artificialmente sobre las notas fundamental (F), quinta (5J), y las sensibles ascendente (S.A) y descendente (S.D) de dos tonalidades a distancia de quinta justa.

La superposición de estos sonidos da por resultado una escala o modo artificial de seis notas, el cual se transpone cinco veces a distancia de segunda mayor, abarcando así las Seis Tonalidades detalladas como A, B, C, D, E, y F.

La Introducción y Exposición están compuestas sobre este sistema artificial y sus modulaciones, los cuales omiten específicamente las notas que puedan definir la modalidad (tanto mayor como menor) en búsqueda de una sonoridad ambigua y disonante, donde prevalecen los intervalos de cuarta aumentada (4A) como característica principal.

La asimetría de los motivos melódicos es otra característica de la Introducción y Tema Principal de la Exposición, donde se observan alternadamente compases de dos, tres y cuatro tiempos.

En la sección central o Desarrollo se introducen como variante las terceras y sextas de cada tonalidad, alternando entre modo mayor y menor a estos Sistemas Artificiales.

En los puentes o pasajes de enlaces predomina el uso del cromatismo como elemento identificador.

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II – Lento

El segundo movimiento presenta una forma Lied ( A – B – A ) compuesto sobre la superposición de los bicordios (fundamental y quinta justa) de Mi bemol y Re bemol, con el agregado de una nota Sol bemol, la que funciona como nota pedal entre ambos bicordios, dando como sonoridad resultante una escala pentafónica sobre las cinco teclas negras del piano.

Toda la primera sección (parte A) trabaja con esta armonía, pero al final de la transición aparecen por primera vez las notas Fa y Do (únicas teclas blancas) que identifican a a la segunda sección (parte B) y alrededor de las cuales se construye el discurso melódico.

La polirritmia (o superposición de valores binarios y ternarios) es una característica de este movimiento, la cual se puede apreciar en los tresillos de negras que se encuentran a lo largo de la pieza.

Federico-A-Rosso-Piano-Sonata-II-Lento


III – Presto

El tercer y ultimo movimiento observa una forma Rondo ( A – B – A’ – C – A” – B – A ) con variaciones sobre el tema principal. La textura coral a 3 y 4 voces de las partes A se contrapone a la textura de armonía en bloques de B y la melodía acompañada de C.

Nuevamente la armonía propone una ambigüedad tonal desde la superposición de tonalidades menores a distancia de cuartas o quintas. Los centros tonales se alternan entre sí y las sensibles de cada tonalidad se cruzan en movimientos melódicos complejos.

La métrica del compas en 7/8 le impregna un carácter inestable pero rítmicamente definido, que se va cargando de intensidad hasta llegar a su punto culminante antes de la volver a la exposición del tema A.

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