Chicago Style y Swing

Chicago Style (1920)

El cierre por las autoridades de Nueva Orleans del barrio de Storyville en 1917, supuso un importante contratiempo para la mayor parte de los músicos de jazz de la zona, pues en este distrito de ocio se concentraban casi todos los locales de música en vivo. Este hecho inició la gran migración de los músicos de jazz hacia las ciudades del norte, y especialmente hacia Chicago, que gozaba por entonces de una agitada vida nocturna, con una poderosa escena de blues y ragtime, desde una década antes.  King Oliver, Louis Armstrong, Jelly Roll Morton, entre otros muchos, se trasladaron a la «ciudad del viento» y grabaron allí sus primeros discos, a comienzos de la década de 1920.

En Chicago se desarrolló un estilo más crudo y dinámico, con un lenguaje escueto y lacónico, económico en recursos. El sonido perdió plasticidad al ajustarse la afinación por influencia de los músicos blancos pero, por el contrario, se desarrolló enormemente el concepto de improvisación individual. El material temático tendió hacia un abandono de los rags y stomps y su sustitución por blues y canciones de influencia europea, con arreglos musicales escritos. De hecho, esta época es la de la explosión del llamado «blues clásico», con artistas como Bessie Smith, que se rodeaban de bandas de jazz en sustitución del tradicional acompañamiento de guitarra o piano solo.

Bibliografía: Berendt, "El Jazz..." - Cap. 1, Chicago (1920)

Swing (1930)

En el último tercio de la década de 1920, los estilos de two beat habían agotado sus posibilidades de desarrollo, mientras que en Nueva York se estaba desarrollando una nueva forma de hacer jazz, que se consolidó sobre todo como resultado de la migración masiva de músicos de Chicago hacia la «ciudad de los rascacielos».

Las bandas de Fletcher Henderson y Duke Ellington, fueron las que marcaron el rumbo de este nuevo estilo cuya principal característica fue la formación de grandes orquestas, las big bands. Además, aportaron elementos novedosos: la conversión de los ritmos de dos tiempos (two beat) a ritmos regulares de cuatro acentos rítmicos por compás (four beats); la utilización como recurso de los riffs (melodías cortas repetitivas que cumplen función de acompañamiento), la extensión del fenómeno del «solista» y la revalorización del blues.

Bibliografía: Berendt, "El jazz..." - Cap. 1, Swing (1830)

Take the A train (Duke Ellington)

Take the A train

 

Bibliografia obligatoria: Penalver Vilar, "La big band, orquesta de jazz..."